Ácronos[editar]

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Cosmología-origen:[editar]

Los ácronos tuvieron su origen en foros de internet sobre física, matemática y otras ciencias. A finales de la década de los 90’, grupos de jóvenes universitarios de todo el mundo se conectaban a discutir ideas sobre el espacio y el tiempo en diversos foros que se fueron haciendo cada vez más grandes a medida que el internet se hacía más accesible para la sociedad. Gracias a foros de Reddit y 4chan, grupos como los ácronos empezaron a tener una comunidad que se expandía a un ritmo nunca antes visto en la internet.

Poco se sabe de los ácronos antes de los 2000, pero se cree que estos tenían largas discusiones sobre la ecuación Wheeler-DeWitt [1]y se cuestionaban la concepción del tiempo actual. Estos debates científicos se tornaron más filosóficos a principios de los 2000 y de a poco se fueron formando las bases de los ácronos como los conocemos hoy en día.

Desarrollo:[editar]

Las primeras evidencias del surgimiento de los ácronos se pueden encontrar en foros de Reddit que datan del 2005 en adelante. En estos surge uno de los lemas más importantes y conocidos de los ácronos: “El tiempo no existe”. En base a este pensamiento, los usuarios fueron desarrollando una filosofía de vida que en un principio parecía no llegar a ningún lado, pero a medida que la tecnología crecía a pasos agigantados, estas ideas empezaron a tomar sentido.

Los ácronos afirman que el tiempo es una imposición social cuya función fue organizar a la gente, pero que hoy en día, gracias a los avances tecnológicos, se puede prescindir de muchas imposiciones temporales para lograr un mayor bienestar en la sociedad. Estos cambios buscan respetar los “tiempos biológicos” de cada persona y no pretender atar a todos a una rutina que reprima y deprima a la gente. Por ejemplo, argumentan que los tiempos para comer, dormir y trabajar son iguales para todos aunque biológicamente no tenemos hambre, sueño y voluntad para trabajar de la misma manera o la misma hora. El tiempo es algo que angustia a mucha gente. Es difícil encontrar a dos personas que se sientan cómodas llevando un mismo ritmo de vida, pretender que 7.700 millones de personas sincronicen todas sus necesidades debería ser impensado, y sin embargo debemos organizarnos de alguna manera para la supervivencia. En este contexto el tiempo nos es útil para ordenarnos, pero en la actualidad existe algo que está más allá del tiempo real; el tiempo virtual. Aquí es donde el avance tecnológico le da sentido a los ácronos. En el tiempo virtual no existe ni el día ni la noche, no hay comienzo ni fin, a menos que nosotros lo pautemos. Es por eso que, mientras la sociedad se mete más de lleno en una vida virtual, los ácronos proponen que rompamos con las estructuras del “tiempo real”, ya que va a ser un sistema descartable de organización.

Filosofía y arte:[editar]

Aunque los ácronos se caractericen por una gran idealización de la tecnología, también se basan desde una perspectiva inclinada al bienestar de nuestro ser biológico. La filosofía de un ácrono no comparte ni promueve una cultura de la inmediatez: todo lo contrario. Ellos buscan romper con las estructuras temporales en función de las necesidades del cuerpo. Esto se ve reflejado en las expresiones artísticas que surgieron de esta cultura. Los músicos en su búsqueda por romper con las estructuras temporales impuestas han desarrollado diversas formas de entender la música. Jorge Joler, guitarrista de la banda Reloj al revés, propone una experiencia innovadora en el ámbito de la música.

Obra músical de Jorge Joler para guitarra con slide

En esta banda toda su música es improvisada, desde sus presentaciones en vivo hasta sus grabaciones. Además, no respetan un tempo ni alguna estructural en especial sino que se dejan guiar por sus instintos. Estos instintos tratan de ser lo menos condicionados que sea posible por el inconsciente de lo ya escuchado. Para lograr esto es común la utilización de drogas alucinógenas que, en palabras de Jorge Joler , “solo las usamos para tratar de distanciarnos lo más posible de todas las estructuras temporales que nos son impuestas. Si quiero que una nota dure cinco minutos o medio segundo que lo haga, que dure lo que necesite para que se pueda disfrutar”. También es común la experimentación del sonido con una gran variedad de pedales de guitarra y usos no convencionales de los instrumentos.

Por otro lado, hay artistas que proponen una mirada diferente sobre esta filosofía acroniana. La banda solista de Juan Maelzel, Todo lo mismo, busca hacer canciones y discos conceptuales que el oyente pueda modificar a su gusto. En principio se basan en la idea de los libros tipo Elije tu propia aventura donde el lector toma las decisiones del protagonista. Las obras de este artista tratan de hacer la versión musical de estos libros subiendo a una plataforma digital distintos fragmentos de una misma canción y sus respectivas partes de la historia con una guía, aunque Juan Maelzel incita a sus oyentes a que usen la guía solo para entender “la dinámica del juego en cuestión” pero que no dejen de romper con ésta para lograr cosas más interesantes. “Queremos romper con la estructura de canción y que la gente pueda tener una relación más directa con la música, básicamente evitar que escuchen siempre la misma canción una y otra vez”.


En el ámbito de la literatura muchos escritores han tomado como referencia libros tales como Cien años de soledad de Marquez y Rayuela de Cortazar, para crear novelas que no tienen un principio ni un final distinguible ni haga falta leerlo en un orden concreto.

Estética y estilo de vida:[editar]

Remera de la cultura acroniana

Los ácronos tienen un estilo de vida muy contrastante en la sociedad. Estéticamente podemos diferenciarlos por los símbolos representativos de su cultura que llevan en vestimentas, tatuajes, piercings, etc. Estos símbolos mayormente son infinitos (∞), una “t” tachada en alusión a unos de los lemas ácronos más importantes “no a la gran T”, y otro de los grandes lemas “el tiempo no existe”. También se destacan por no tener horarios, es normal encontrar grupos de jóvenes ácronos paseando por lugares muy concurridos pero en horarios en los que no hay movimiento.