Fonoautógrafo

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Posiblemente, la primera música que el oído humano escuchó fue el sonido de su propia voz. Scott de Martinville (1817-1879) vivió con la obsesión de registrarla de la misma forma que la figura se retrataba en una fotografía. Y lo consiguió gracias al fonoautógrafo en 1860. Era una canción cantada por él, la popular Au Clair de la Lune que todos los niños franceses han cantado alguna vez.


Fonoautógrafo
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autor/es: Édouard-Léon Scott de Martinville
País: Francia
año de creación: 1857
descriptor/es: Primer instrumento capaz de graficar el sonido.
Vínculos: "Au Clair de la Lune" https://www.youtube.com/watch?v=Y8F1hl24izE

Édouard-Léon Scott de Martinville https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%89douard-L%C3%A9on_Scott_de_Martinville

Principio de funcionamiento: Consta de una membrana unida a una cuerda que al vibrar logra grabar el sonido sobre un papel en un cilindro giratorio.
Obra: "Au Clair de la Lune" (grabada en 1860) fue la primer fonografía descifrada y reproducida.


Descripción sintética

El Fonoautógrafo fué el primer dispositivo conocido capaz de grabar sonido, este podía transcribirlo a un medio visible pero no tenía un modo de ser reproducido después. Anteriormente se habían obtenido trazos de los movimientos vibratorios producidos por diapasones y otros objetos por contacto físico, pero no de ondas sonoras reales propagadas a través del aire u otros medios. Inventado por el francés Édouard-Léon Scott de Martinville, fue patentado el 25 de marzo de 1857. Transcribió ondas sonoras como ondulaciones u otras desviaciones en una línea trazada sobre papel o vidrio ennegrecido con humo. Destinado únicamente como instrumento de laboratorio para el estudio de la acústica, se utilizó para estudiar visualmente y medir las envolventes de amplitud y las formas de onda del habla y otros sonidos, o para determinar la frecuencia de un tono musical comparado con una frecuencia de referencia registrada simultáneamente. Al parecer, no se le ocurrió a nadie antes de la década de 1870 que los fonoautogramas contenían suficiente información sonora que, en teoría, podían utilizarse para recrearlo. Debido a que el trazado del fonoautograma era una línea bidimensional insustancial, la reproducción física directa era imposible en cualquier caso. Varios fonoautogramas grabados antes de 1861 se reprodujeron con éxito como sonido en 2008 mediante exploración óptica y el uso de una computadora para procesar y convertir los escaneos en archivos de audio digital.

Contexto histórico

Édouard-Léon Scott de Martinville

Scott de Martinville no era ingeniero de sonido, ni siquiera había pasado por la universidad. Era tipógrafo y, sobre todo, librero. Un librero curioso que conocía todas las invenciones que inundaban la Francia de mitad del siglo XIX. Recién industrializada, Francia contaba con grandes ingenieros e inventores que publicaban sin parar los avances realizados. Y ahí estaba Édouard-Léon devorando los libros y estudiando por su cuenta los secretos de la estenografía.

En 1854, después de estudiar la anatomía de la audición en uno de los libros que estaba corrigiendo para imprimir, se planteó si no sería posible obtener con el sonido los mismos resultados que se habían conseguido con la luz. Sustituyendo el tímpano por una membrana encajada en un pabellón fabricado como una cornamenta que recogía el sonido y la cadena de huesecillos por una serie de palancas, Martinville dispuso un estilete que presionaba con mayor o menor intensidad sobre una superficie de papel, de madera o de vidrio oscurecidos por un pigmento de carbón. El 26 de enero de 1857 entregó su diseño en un sobre sellado a la Academia Francesa. Dos meses después le concedían la patente. Entonces, creó una sociedad junto con fabricantes de instrumentos musicales como Rudolph Koenig y consiguió vender su fonoautógrafo a médicos especialistas renombrados de la época que estudiaban los sonidos. Ayudado de técnicos y expertos en los materiales precisos para lograr su cometido, consiguió registrar su propia voz en 1860. Inmediatamente depositó el registro en la Academia de Ciencias de Francia. Curiosamente, a pesar de tanta diligencia práctica, sus registros se perdieron y durante casi un siglo se pensó que la primera grabación de la voz humana se debe a Edison, en 1877. Tan recientemente como en el año 2006 se descubrieron esos primeros registros que Scott de Martinville depositara.

Sustrato y posibles influencias

El sucesor de esta obra fué Thomas Alva Edison que gracias a este y otros inventos pudo desarrollar el fonógrafo. Otros inventores produjeron posteriormente versiones modificadas del fonoautógrafo y registraron la línea de modulación de sonido mediante el uso de diversos implementos y en diversos formatos, ya sea en intentos de mejorar el aparato de Scott o adaptarlo a aplicaciones específicas. En al menos un caso, un retorno completo a los orígenes conceptuales del dispositivo, se hizo empleando las partes preservadas de un oído humano real.

Principio de funcionamiento

Lámina grabada por un fonoautógrafo
Fonoautógrafo detallado.

Édouard-Léon Scott de Martinville era impresor y librero de comercio, se inspiró cuando leyó sobre la anatomía del oído humano en el transcurso de su negocio. Su Fonoautógrafo se construyó de forma análoga al canal auditivo, el tímpano y los osículos. Scott creó varias variaciones del dispositivo. Las funciones del conducto auditivo y del tímpano se simularon mediante un cuerno en forma de embudo o un pequeño cañón de extremo abierto con una membrana flexible de pergamino u otro material adecuado estirado sobre el extremo pequeño. Una cuerda o un estilete muy ligero se conectó a la membrana por un acoplamiento indirecto que simuló los osículos y sirvió como palanca amplificadora. La cuerda o estilete trazaba una línea a través de una lámina de papel revestida con carbono sobre una superficie móvil, el carbono era depositado en la lámina por la llama de una lámpara de petróleo o gas y por acción del paso del estilete era removido dejando un surco blanco. El sonido recogido por el oído simulado y transmitido a la cuerda hizo que la línea fuera modulada de acuerdo con las variaciones en la presión del aire, creando un registro gráfico de las ondas sonoras. La primera patente de Martinville describía una superficie de registro plana y un motor de relojería impulsado por peso, pero la forma más tardía y familiar de su invención, comercializada por Rudolph Koenig en 1859, grabada en una hoja de papel recubierto de negro envuelto alrededor de un cilindro que se giraba a mano. El cilindro fue llevado sobre un vástago de rosca gruesa de modo que el estilete progresara a lo largo de su eje mientras giraba, produciendo un rastreo helicoidal. La longitud de la grabación que se podía acomodar dependía de la velocidad de rotación, que tenía que ser rápida para resolver las formas de onda individuales de varios sonidos con buen detalle. Si se estuvieran estudiando dinámicas a más largo plazo tales como las cadencias del habla, el cilindro podría girarse mucho más lentamente y podría hacerse una grabación más larga. Algunos fonoautogramas incluyeron un diapasón u otros medios de registrar simultáneamente una frecuencia de referencia conocida.

Referencias

http://www.festivalesdepop.com/el-fonoautografo-de-edouard-leon-scott-de-martinville-1857/

https://es.wikipedia.org/wiki/Fonoaut%C3%B3grafo

https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%89douard-L%C3%A9on_Scott_de_Martinville

https://en.wikipedia.org/wiki/Phonautograph

https://elpais.com/tecnologia/2008/03/28/actualidad/1206696483_850215.html

https://loff.it/oops/ciencia-humana/edouard-leon-scott-de-martinville-el-fotografo-de-la-voz-88765/

https://www.youtube.com/watch?v=Y8F1hl24izE

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