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Laúd

De musiki
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Sección orquestal cuerdas
Modo de mediación Asignación.png
Materiales Asignación.png
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El laúd (del árabe العود al-`ūd) es un instrumento de cuerda pulsada,​ cuyo origen se remonta a la Edad Media y cuya introducción en Europa se inició en la península ibérica por los árabes e influenció a los cordófonos que por entonces ya existían en la península. Por extensión, laúd puede designar cualquier instrumento en el que las cuerdas se sitúan en un plano paralelo a la caja, a lo largo de un mástil saliente.

Disposición material

Los laúdes de Oriente, medievales, renacentistas y barrocos poseen una caja de resonancia abombada; en cambio, el laúd chino (pipa) se talla a partir de un bloque de madera. El instrumento de tesitura tenor, usado en la tuna y en rondallas y llamado laúd español, tiene fondo plano y aros laterales, y pese a su nombre, no está emparentado con el laúd sino con la bandurria.

Partes necesarias

Clavijas: Piezas de madera alargadas, con una ligera conicidad, en las cuales se enrolla la cuerda para tensarla. En algunos laúdes más modernos, las clavijas pueden componerse en un engranaje, y ser de plástico. Mástil: Mango alargado que surge del cuerpo del instrumento, sobre el cual se tienden las cuerdas y se ejecutan las posiciones de la mano que se use. Diapasón: Lámina que cubre el mástil para protegerlo del desgaste y darle rigidez, pues sobre ella se apoyan los dedos del ejecutante al pisar las cuerdas. Suele ser de ébano. Caja de resonancia: De madera, bombada, construida a partir de costillas longitudinales, con forma de media pera. Boca: En los laúdes antiguos ostenta un rosetón decorativo finamente tallado, especialmente en los árabes. En otros más recientes, como los españoles, la boca es redonda y sin ornamentos tallados. Cuerdas: Seis cuerdas dobles afinadas al unísono por pares, como las de la bandurria.Siendo de tripa las agudas y de núcleo de tripa y entorchado de metal las graves. Puente: Llamado también barra-cordal.En él, las cuerdas vibran directamente desde el nudo, sin apoyarse en ninguna lámina, como en las guitarras actuales.


Partes variables

Trastes: Cuerdas de tripa anudadas alrededor del mástil. Acortan la cuerda a la longitud deseada cuando el intérprete las pisa entre dos de estos trastes. Algunos tipos de laúd, como el español, poseen trastes, pero otros, como el árabe, no, ya que sino sería imposible generar cuartos de tono, característicos de la música de Medio Oriente. Cordal: Sólo algunos laúdes medievales poseían una pieza aparte para anudar las cuerdas, pues desde la Edad Media y hasta el XVIII el puente y el cordal coincidían en una única pieza, la barra-cordal. Bordones: El laúd moderno puede contar con cuerdas de bajo llamadas bordones, que se colocan fuera del trastero y son utilizadas para conseguir sonidos por fuera de la tesitura del laúd.

Modo de mediación

Aunque durante el paso del tiempo la técnica ha sufrido cambios importantes, el intérprete toma el instrumento de manera semejante a la Guitarra. Se apoya la caja de resonancia sobre la pierna derecha, la mano derecha pulsa las cuerdas (con dedos, uñas o púas/plumillas) y los dedos de la mano izquierda se ubican en distintas zonas del mango según la altura que se ejecute. Las posibilidades expresivas están dadas por la forma de tañer el instrumento.

Agenciamiento

En Occidente se privilegia el uso de dedos y uñas, para posibilitar la armonización de las notas. Al contrario, en Medio Oriente se prefiere el plectro, pues se utiliza el instrumento para la ejecución de líneas melódicas, principalmente—.

Interfaz

Cuerdas pulsadas, cuya longitud se modifica al apoyar los dedos de la mano izquierda sobre el mástil, y así se varía la altura de cada cuerda, de la misma forma que la Guitarra.

Mapa de mediación

Durante el renacimiento el laúd gozó de una gran popularidad entre la nobleza europea. No obstante, en España el protagonismo del laúd será desplazado en la música cortesana por la vihuela. En la época eran conocidos como "vihuelas de flandes". El laúd durante la primera mitad del siglo XVI tenía generalmente seis órdenes dobles y se utilizaba la lectura para la notación musical del mismo. La afinación y la técnica del instrumento eran similares a las de la vihuela, por lo que el repertorio de ambos instrumentos podía ser intercambiado, tal y como prueba incluso el título de algunas de las publicaciones de la época.

Durante la segunda mitad del siglo XVI el laúd comenzaría a incrementar el número de órdenes, llegándose con el laúd de 10 órdenes a las primeras décadas de 1600, período de transición entre el Renacimiento y el Barroco. Durante el barroco el instrumento amplía el número de cuerdas, hasta los diez o más órdenes, que se empleaban para poder ejecutar notas más graves que pudieran dar sustento a las armonías de las nuevas funciones que al instrumento le estaban encomendadas. Desde entonces, surgen diferentes tipos de laúdes que hasta hoy en día siguen utilizándose en diferentes partes del mundo, entre ellos se encuentran el laúd español, el laúd árabe, que posee un mástil más corto que el europeo, una caja de resonancia más grande y en general cuatro cuerdas dobles pero puede llegar a tener hasta siete; el laúd chino o pipa, el laúd cretense y el láud moderno.


Teleología

El laúd es un instrumento antiquísimo que nació en la Antigua Mesopotamia y se extendió por toda Asia con la Ruta de la Seda y entró en Europa por España con la Conquista Islámica. En los tiempos de Abderraman II, en el siglo IX, llegó desde la escuela de los Mossulies de Bagdad un músico de origen persa llamado Zyriab, que creó las primeras escuelas de música en la península. Ademas Zyriab, ya afincado en Al-Andalus, modificó el laúd tradicional de cuatro órdenes y le añadió la quinta cuerda. En esta época cada cuerda tenía su significado y simbolizaban un humor del cuerpo humano: la primera, teñida de color amarillo, la bilis; la segunda cuerda, de color rojo, la sangre; la tercera, de color blanco, la flema; la cuarta, negra, la bilis negra o melancolía; y Zyriab introdujo la quinta cuerda, tambien roja, que simbolizaba el alma. (En la medicina antigua se creía que los humores o flujos orgánicos eran los causantes de las enfermedades; las artes y las ciencias estaban muy unidas y por ello se le daba esa simbología a las cuerdas del laúd). Para Zyriab, esa cuerda que añadió, representaba el puente entre la música y el alma.

En las artes plásticas se suele representar el laúd como un símbolo de armonía. Cuando ésta no existe, se le representa con alguna cuerda rota. También se considera un atributo de Santa Cecilia de Roma.

Referencias

https://es.wikipedia.org/wiki/La%C3%BAd https://www.anildanza.com/el-laud/?cn-reloaded=1