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Pifano

De musiki
Pífano.jpg
Sección orquestal maderas
Modo de mediación responsivo, visible
Materiales Asignación.png
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EI pífano, más propiamente, es un subgrupo instrumental dentro de la familia de las flautas. Como en todo grupo instrumental, existieron diversos tamaños del mismo, y aun en la actualidad existen diversas variantes, dependiendo de su localización geográfica, ya que al ser un instrumento que por sus circunstancias ha escapado al encorsetamiento academicista, se ha quedado en una esfera ya ni siquiera militar, sino popular o folk, propiciando una evolución divergente.

Disposición material

El pífano es un instrumento de viento consistente en una pequeña flauta con rango muy agudo. Es un tubo cilíndrico cerrado por uno de los extremos, con siete agujeros más aquel en que se sopla. Esta es una versión nueva del pífano con boquilla, pero originalmente son sin boquilla.

Partes del Pífano.

Ejemplo

Banda de pífanos acompañado por caja: https://www.youtube.com/watch?v=A0QcajNQahE

Modo de mediación

El pífano es un instrumento sin lengüeta y como en el caso de muchos otros instrumentos sin lengüeta, el intérprete debe de tratar que el borde del orificio presione ligeramente el labio inferior para que el soplo incida oblicuamente sobre la columna de aire del tubo. Este se coloca transversalmente al cuerpo del ejecutante y se sujeta con las dos manos.

Mapa de mediación

En algunos tratados instrumentales y compendios organológicos de los siglos XVI y XVII encontramos una cierta polémica, o al menos confusión, respecto a si el pífano tiene una categoría musical similar a la de las flautas alemanas (flûtes d’allemand), como se denomina en la época al traverso. Marin Mersenne y Pierre Trichet en la segunda mitad del siglo XVII coinciden en que el pífano es prácticamente igual a la flauta, pero no lo consideran apto para la música concertante, debido a que suena muy fuerte y agudo. Consideran que para tocar la voz superior en un grupo de flautas ya existe un miembro en la familla de ésta, de menor tamaño. Nos están hablando obviamente de un flautín. Sin embargo otros tratados instrumentales, como el de Furetière o Brossard, hablan del pífano como una especie de pequeña flauta travesera, sin mayores distinciones morfológicas o musicales. Si queda claro por un lado que la clasificación instrumental del pífano y del flautín es distinta y que el flautín tiene una trayectoria ligada a la flûte d’allemand, el objeto de este articulo es determinar la importancia en el desarrollo y adaptación del flautín de las características de la música para el pífano. Como ya he dicho, parece que la mayoría de textos hablan de la música para pífano en un sentido únicamente militar. Según estos, nunca habría habido una adaptación en otros ámbitos. Sin embargo, en algunos casos podemos encontrar indicios de que esto no es exactamente cierto. EI propio Mersenne, pese a enumerar las limitaciones del pífano respecto a las flûtes d’allemand, dice que no todas las voces se pueden tocar con él (a modo de un grupo de flautas de pico), lo que por exclusión nos indica que alguna voz sí que se podría tocar, y esto implicaría su utilización en determinados "consorts". Hace además una precisión muy curiosa, pues señala la aptitud e idoneidad del pífano para acompañar al órgano en sus registros "ordinarios" (llamados así por que se les pueden añadir refuerzos de otros instrumentos), aportándole la sutileza de una articulación que este no posee. La propia cita de Pedrell ya mencionada en el epígrafe anterior, nos puede hacer dudar que unos instrumentos de una factura tan lujosa no tuviesen más que un uso militar o popular. En la tabla de Urs Graf del s.XVI. En ella vemos un grupo de soldados tocando pífanos de diversos tamaños. Se puede apreciar como el soldado de la derecha toca con el instrumento hacia su izquierda. En diversas tablas de los siglos XV y XVI se observan muy curiosos ejemplos de estas primeras músicas militares. En algunas de ellas incluso, se ven diversos pifanistas con el instrumento a la derecha o a la izquierda indistintamente (y recuerdo en este momento una cuestión que Antonio Arias dejaba en el aire respecto al momento en el que se uniformizó la costumbre de tocar la flauta hacia la derecha). También se ven instrumentos de diversos tamaños que, tocados por soldados en pleno campo de batalla estarían presuntamente interpretando música polifónica. En un momento histórico en el que no existían unos límites tan estables como los actuales entre los diversos ámbitos musicales (lo popular, lo culto, lo militar, lo religioso), hay un tránsito de ideas, de instrumentos, de formas musicales, de temas, que provoca que los teóricos traten de delimitar las diversas categorías. Este juego de tensiones ha marcado notablemente toda la historia de la música, y podemos encontrar múltiples ejemplos, como la inclusión de música profana en las iglesias, lo que fue un motivo de disputa constante durante siglos. También la introducción de motivos e instrumentos militares en la música de cámara y el tránsito de instrumentos típicos de un ámbito a otro fue incesante durante siglos. La trompa, sin ir mas lejos, es un buen ejemplo de este trasiego. Los grupos instrumentales renacentistas y altobarrocos contaban con una plantilla instrumental muy diversa y poco definida, de una riqueza tímbrica exuberante, comparada con las muy delimitadas formaciones instrumentales que se fueron estableciendo a partir del Barroco tardío. Hoy en día la orquesta cuenta con unas famillas instrumentales específicas, y la instrumentación es absolutamente precisa, pero en una época en la que no existía una tradición musical clara y en la que la comunicación entre los músicos (prácticos o teóricos) era muy difícil, estas situaciones eran inevitables.

Teleología

Los pífanos tuvieron un origen común con las flautas, pero se adaptaron a un ámbito musical distinto al de éstas. Los primeros compendios musicales nos presentan al pífano como un instrumento exclusivamente militar. El origen de este uso específico parece concretarse en las guardias suizas del siglo XV (y más específicamente en Basilea), que revolucionaron las tácticas de combate de la época por su organización durante las batallas, organización que dependía muy estrechamente de los ritmos y melodías que marcaban los tambores y pífanos que les acompañaban.

Referencias