Jack Adler Mckean

Jack Adler McKean procedente de Inglaterra es actualmente candidato a doctorado en investigación de práctica de rendimiento en el Royal Northern College of Music, con el apoyo del Consejo de Investigación de Artes y Humanidades del Reino Unido a través de la Asociación de Formación Doctoral del Consorcio del Noroeste . A nivel universitario, Jack estudió en Manchester, Reino Unido, y se graduó en 2010 con una licenciatura de primera clase de la Universidad de Manchester, especializada en composición, análisis y estética. Simultáneamente estudió tuba en el Royal Northern College of Music con Robin Haggart, Brian Kingsley y Ewan Easton MBE, obteniendo el 95% en su examen final de diploma de posgrado en 2011. Luego de haber completado su Mastría en Música en 2013, fue miembro de la Clase Solo en la Hochschule für Musik, Theater und Medien en Hannover, Alemania, hasta 2018. Ha participado en clases magistrales en toda Europa con muchos estimados pedagogos de metales, incluidos Roger Bobo, Øystein Baadsvik, Håken Hardenberger, Michael Lind, Mel Culbertson, James Gourlay, Roland Szentpalí, Les Neish, Stefan Heimann, Hans Nickel, Oren Marshall, Kristian Steenstrup y Dirk Hirte.

El miércoles 18 de noviembre Jack realizó un concierto comentado. Este se llevó a cabo en el auditorio de la Universidad Tres de Febrero. Este concierto contó de exponer los tipos de materiales que había logrado haciendo modificaciones en su tuba. Es interesante lo que nos trae Jack. No solo por la “excentricidad” de los materiales; que podemos reflexionar acerca de qué es excéntrico, y por qué se tendría que referir a esos materiales de dicha forma; sino también por lo que hace en relación con la ética del instrumento. En este último aspecto, Jack propone una nueva concepción de la tuba. Por lo general, cuando uno se refiere a la tuba, o a cualquier otro instrumento, de inmediato la asocia con los sonidos que ha escuchado en obras anteriores. Obviamente esto varía según la concepción de cada individuo respecto a la asociación que tiene de ese instrumento, o la cantidad de variaciones que ha escuchado. Es decir, mi concepción con respecto a la tuba no es la misma ya que, anterior a la obra, la cantidad de sonidos con los que asociaba a la tuba sólo eran provenientes de obras interpretadas por orquestas sinfónicas , en donde la tuba no tenía un papel protagónico o en el caso que lo tuviese no se ahondaba en la disposición material o en el modo de mediación, por consiguiente, el timbre y el mapa de mediación no cambiaban. Jack, al modificar estos factores de la ética instrumental, nos recuerda que cada instrumento no solo responde a las necesidades “convencionales”. Es decir, en este caso, la tuba no fue usada “para lo que fue creada” sino que puede extenderse, y eso ya no depende de el instrumente en sí, sino del conocimiento que se tiene de ese instrumente y la exploración de este. Cada vez que tengamos un instrumente en frente podemos cuestionarnos cuál es su funcionamiento convencional y cuáles podrían ser sus variaciones. Recordemos que los condicionantes se los pone cada individuo, no así el objeto. La realidad cambia, por ende, las necesidades artísticas, las valoraciones estéticas y la ética de los instrumentos también.


Laboratorio de Performance


Bibliografía:

https://www.jackadlermckean.eu/biography