Timbal

De musiki
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Majestic-timbal-symphonic-fibra-26.jpg
Sección orquestal percusión
Modo de mediación responsivo
interactivo
visible
Materiales Golpe stacatto (Timbal)
Redoble (Timbal)

¨Un timbal o tímpano es un instrumento musical membranófono de sonoridad grave, que puede producir golpes secos o resonantes. Se utiliza golpeando los parches con un palillo o baqueta especial llamada "baqueta de timbal". Está formado principalmente por un caldero de cobre, cubierto por una membrana.¨

La palabra 'Timbal' deriva de un cruce entre raíces latinas y árabes: Por un lado, "Tímpano"2​ que proviene del latín "tympanum", basado en la raíz griega τύπω ("tumpo", golpear3​) que produce τύμπανον (túmpanum). En ingles se lo conoce como "drum" y en italiano como "timpano".

Disposición material

El timbal básico consiste en un parche estirado sobre la abertura superior de una caja de resonancia construida por lo general de cobre, o -en modelos más económicos- de fibra de vidrio o aluminio.

La membrana se fija a un aro, que rodea a la caja de boca circular sujetado por otro aro que a su vez se fija mediante una serie de tornillos o llaves llamados "varillas de tensión" , ubicados regularmente en el perímetro de la circunferencia. La tensión del parche varía al ajustar o desajustar estas llaves. La mayoría de los timbales tienen de seis a ocho llaves de tensión.

La forma de la caja de resonancia -como un tazón o caldero- contribuye a la calidad del sonido. Los timbales de caja semiesférica producen sonidos más brillantes, mientras que los de forma parabólica dan sonidos más oscuros. Otro factor que afecta al timbre es la calidad de la superficie del tazón. Los construidos en cobre pueden tener una superficie muy lisa, pulida a máquina, o bien presentar un gofrado muy pequeño.

Los timbales se construyen en una variedad de tamaños, desde 84 cm de diámetro, hasta el "timbal píccolo" de 30 cm o menos. Un timbal de 84 cm puede afinar al Do inferior de la clave de Fa, y los píccolos tienen el rango de escritura soprano.

En el ballet "La creación del mundo" (1923) de Darius Milhaud deben afinar al Fa# grave de la clave de Fa.

Cada timbal tiene un rango de afinación de hasta una octava.

Partes necesarias

Parche

Aro de ajuste

Tirante

Varilla de Tensión

Pie

Corona

Caja

Armazón

Pedal

Partes variables

Baquetas

Ruedas

Manómetro de acorde

Modo de mediación

Para un toque normal, el intérprete golpeará el parche aproximadamente a 10 cm del borde, produciendo el sonido resonante y redondo asociado comúnmente al timbal.

Un redoble se logra golpeando rápidamente el parche en forma alternativa con la baqueta izquierda y derecha. En general esta técnica es muy habitual.

La calidad tonal del timbal puede alterarse cambiando de baqueta o ajustando la afinación. Por ejemplo, golpeando más o menos cerca de los bordes, el sonido se hace más o menos "brillante". Un sonido stacatto se logra golpeando el parche con un movimiento rápido. En un redoble, se suele intentar mantener las baquetas lo más cercanas posible entre ellas para lograr un sonido estable y uniforme.

Existen muchas variantes en la técnica que los intérpretes pueden aplicar para crear diferencias de timbre.

Ocasionalmente lo compositores especifican la forma en que los timbalistas deben golpear al instrumento. Béla Bartók escribió un pasaje "a ser tocado en el borde del parche" en su Concierto para violín.

Agenciamiento

El timbal se toca con las manos o con baquetas golpeando sobre la superficie del parche. Dependiendo en que parte de la superficie se toque, emitirá un sonido u otro.

Interfaz

El timbal no posee interfaz.

Mapa de mediación

Distintos modelos de tambores y tamboriles se usaron desde las civilizaciones antiguas, en especial para propósitos ceremoniales y militares.

Durante los siglos siguientes, se hicieron varias mejoras técnicas en los timbales. Originariamente el parche era tensado directamente sobre la caja de resonancia, pero en el siglo XV, comenzó a utilizarse un aro sobre el que se tensaba el cuero y que se encajaba luego en el cuerpo del instrumento. A principios del siglo XVI la fijación comenzó a realizarse con tornillos, que permitían variar la tensión del parche, convirtiendo al timbal en un instrumento con posibilidades de afinación.

La utilización del timbal como "arma emocional" en batallas y desfiles se mantuvo hasta bien avanzado el siglo XIX. Napoleón Bonaparte organizó sus bandas a la manera otomana, y se dice que el sonido majestuoso de címbalos y timbales de las fanfarrias francesas tuvo no poca influencia en la victoria de Austerlitz.

El timbal es un instrumento de percusión membranófono y se ha usado tanto en la orquesta como en la musica académica y la música "latina".

Teleología

Sus primeras apariciones en las orquestas se remiten a Lullí en su ópera Therese, pero tan solo como efectos especiales. La primera aparición escrita se debe a Henry Purcell, e incluso le dio un solo en una de sus óperas (el cuarto acto de La reina hada).

Johann Sebastian Bach se limitó a usar los timbales con las trompetas o trompas y como instrumento transpositor, escribiéndolos siempre como C y G, aunque anotando al principio de la partitura cual debía ser el sonido real de los instrumentos.

Aunque el redoble no existía como tal y mucho menos se escribía, si que en las partes propicias, y por motu propio del interprete, se adornaban con este efecto las partes que eran susceptibles de interpretación, en una de sus cantatas Bach utilizó 1794 una señal de trino para que fuera sostenida una nota con el efecto de redoble, y no volvió a utilizar este efecto hasta 21 años después. Jamás lo utilizó, como se hace hoy en día en notas largas de final, o en fermatas.

Georg Friedrich Haendel tenía en su poder dos timbales capturados en guerra 1709 casi 15 cm de radio más grande que los normales (35/39"), que usó en la música par los reales fuegos artificiales, donde usó tres juegos de timbales y tres timbaleros, todos afinados en D y A. Los utilizó con las trompetas y trombones con la intención de dar un aire festivo a su música, siendo el primer compositor en indicar un cambio de afinación en la misma pieza (sólo dos veces y accidentalmente). Igualmente requirió tres timbales para su música acuática.

Franz Joseph Haydn después de dejar la corte de los Esterhazy escribió muy a menudo para timbal, tocando con el mismo ritmo que la melodía o bien con un ritmo propio acompañando a esta, siendo habitualmente en los tonos pedales y ritmos frescos y rápidos, utilizando exclusivamente diferencias de cuartas y quintas.

Wolfgang Amadeus Mozart, aunque en dos de sus divertimentos usó cuatro timbales, y quizás por la falta física de instrumental no volvió a utilizarlos nunca, escribiendo sólo para un par de ellos. La característica principal que aporta Mozart al timbal es el uso, ya normal, del redoble y los ataques fortepiano que hasta entonces no se habían escrito. Aunque su uso habitual era rítmico y grandioso él requirió del timbalero partes de sonido blando y amplio, comenzando así el uso de la baqueta embozada.

Ludwig van Beethoven fue el primer compositor en usar el extensivamente el redoble y en colocar en uno de los timbales la tercera de la armonía. En la sexta y séptima sinfonía afinó los timbales en LA y en FA, utilizando el tercer timbal para RE, con lo cual consigue el acorde completo que acompañará a la orquesta. Usa unísonos y en la novena sinfonía tiene el descaro de afinar el par de timbales en octava (con el tiempo se ha considerado una de las mejores escrituras de timbales de la historia y un avance inusual para la época).

Aunque ya con Beethoven el timbalero de clase debería de ser un gran músico fue con Berlioz (el gran innovador del uso del timbal) cuando se desarrolló casi por completo el uso del redoble, de los cuatro timbales de los juegos doblados de timbales, desarrollos rítmicos, armónicos, e incluso desarrollo solista del timbal. Se renueva todo el uso de las baquetas apareciendo de todo tipo, de madera, de fieltro, de caña, de lana, y los timbaleros experimentaban con cualquier tipo de material que sacara del timbal un sonido o un ataque distinto al conocido.

Hector Berlioz requirió hasta ocho intérpretes para 16 timbales en su Sinfonía fantástica, aunque no lo volvió a repetir posiblemente debido a la falta de instrumental y el gasto que suponía ya que los timbaleros eran músicos profesionales muy bien pagados. Este avance que Berlioz aportó al timbal se debe también en parte al avance técnico en la construcción del mismo. Las calderas de latón se comenzaron a hacer de cobre, las llaves de afinación del instrumento se construyeron con un soporte en espiral para poder acelerar el cambio de tono, y los parches, pasaron de ser rudimentarios a construirse específicamente para esa labor. Apareciendo en 1821 el primer timbal giratorio, en 1830 el primer timbal de pedal, que aunque muy rudimentario aporta la novedad de poder afinar mientras se toca.

Debido a estos avances compositores como Richard Wagner, Piotr Ilich Chaikovsky, Bela Bártok, Gustav Mahler, ya se plantearon usar los timbales de pedales, como por ejemplo en Día de verano en la montaña, de Vincént D'Indí, donde se especifican timbales cromáticos, pero sin duda fue Aleksandr Cherepnín en su sonatina para timbal y piano el primero que comprendió el verdadero potencial del timbal moderno.

Ígor Stravinski con su solo en la consagración de la primavera y un sin fin de compositores que ya especificaron timbal cromático, entendieron que este instrumento sería el habitual en las orquestas sinfónicas modernas.

Actualmente además de ser un instrumento usado en las orquestas el timbal se ha convertido en un instrumento solista que requiere un cuidado técnico muy especifico, debido a esto las obras que compositores modernos han propuesto al timbal requieren del interprete una capacidad física, coreográfica y musical muy separada de las cualidades que debe tener un timbalero de orquesta. Golpes de todo tipo, baquetas de todo tipo, y todo tipo de ritmos son los que se usan hoy en día en el timbal para las obras sin acompañamiento (8 piezas para timbal de Carter), con lo cual la evolución del timbal, si que ha alcanzado las más altas cotas del virtuosismo.

Referencias