El canto a la tirolesa, o "Yodelling" es una forma de canto en la que el intérprete efectúa cambios bruscos en el tono de su registro vocal, pasando rápidamente del tono grave del voz de pecho al tono agudo de falsete y viceversa, generando así un sonido melódico con característicos altibajos tonales.

Es un canto sin palabras, solo admite la gesticulación sonora. El nombre es onomatopéyico y procede de las expresiones sin significado (jitanjáfora) que el cantante utiliza, como "hodaro" (la h nunca es muda sino siempre es aspirada o, en todo caso, sonora semejante a la j española), yohodraehó, iohodraehó, holadaittijô, y otras.

El canto a la tirolesa es típico de los países europeos de la región de los Alpes, donde constituye una importante tradición, pero se pueden hallar otros estilos de canto con una técnica similar en diferentes culturas en todo el mundo, como en los saami de Escandinavia y los pigmeos de África Central.